
Publicada en Cuadernillo Taller Literario
de
de
Hoy se durmió;
en el sueño de lo eterno,
y se marchó,
muy lejos de este invierno.
Dulce Raquel
que allá en el infinito,
estés con Él,
y en su entorno bendito.
Mi corazón,
te querrá eternamente.
Y en mi razón,
siempre estarás presente.
Fuiste mi amiga
y eso es decir bastante,
mi buena amiga
noble, leal y constante.
Amable y tierna
siempre de buen humor,
sonrisa eterna,
a pesar del dolor.
Yo te saludo
con un adiós pequeño.
Y un hasta siempre,
que no turbe tu sueño.
Tal vez un día
me reencuentre contigo,
y esté de fiesta
tu corazón amigo.
A Dios le pido
que te guarde a su lado,
y te convierta
en un ángel alado.
Te lo mereces
¡porque has sufrido tanto!
Que hoy haya risas,
donde ayer hubo llanto.
Adiós amiga:
espérame en el cielo...
Yo iré a buscarte
en cuanto inicie el vuelo.
Marga Mangione
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