
Necesidad de unos brazos
conteniendo mi embeleso,
de una palabra en mi oído
y en mi boca un dulce beso.
De sentir la compañía
de alguien que me dé consuelo,
que me escuche, que me aliente
y que acaricie mi pelo.
De sentarnos en silencio
a contemplar el paisaje,
y aunque arrecien tempestades
me impulse a tener coraje.
Necesidad de un cariño
que borre mi desazón,
y con solo una mirada
me acelere el corazón.
De saber que no estoy sola
y hay alguien en quien confiar,
y prisionera en sus brazos
pueda reír o llorar.
De sentirme bien segura
con un verdadero amor,
que no mienta y no traicione
para causarme dolor.
Necesidad de no irme
de este mundo sin vivir,
desde que tengo memoria
solo he podido sufrir.
Por eso ruego y suplico
antes de morirme hallar,
a ese ser maravilloso
que nunca pude encontrar.
Para entregarle alma y vida,
olvidar mi padecer,
y hasta el final de mis días
disfrutar de su querer.
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